Eventos virtuales, llegaron para quedarse.

Estos últimos meses nos ha dejado la oportunidad de avanzar hacia la transformación digital privilegiando todo tipo de eventos virtuales, no solo para resolver la crisis, sino para potenciar sus grandes beneficios y transitar a la nueva normalidad bajo una novedosa y eficiente manera de comunicarnos.

 

La nueva normalidad exige disminuir drásticamente la movilidad, insertarnos en la economía de no contacto, cambiar repentinamente nuestros hábitos de consumo y, principalmente, restringir eventos presenciales que podrían tornarse inviables. Desde una junta de trabajo hasta una gran convención, ahora tendrán que ser virtuales,  y dependiendo de nuestros requerimientos tendremos que escoger entre:

  • Videoconferencias. Herramienta para reuniones y seminarios virtuales donde se comparte el escritorio y una videollamada entre varios usuarios por medio de internet, por ejemplo, a través de Zoom.
  • Gestor de eventos. Aplicación basada en la transmisión por internet con funciones ampliadas para mercadeo, relacionamiento, estadísticas del evento, etcétera, que se integran con otras herramientas de videoconferencias como lo plantea Eventmobi.
  • Espacios virtuales. Plataforma tecnológica que permite organizar un evento virtual en 3D, simulando con un Avatar las funcionalidades y recursos de uno presencial. VirtualVenue es un ejemplo de esta posibilidad.

Si bien es cierto que existen cientos de herramientas con distintas funcionalidades, alcance, precio y forma de adquisición (renta o por evento), su evaluación debe considerar no solo el propósito y presupuesto, sino otros recursos que pueden hacer del evento un éxito o fracaso:

  • Acceso a un aviso de privacidad.
  • Disposición de audio y video en el momento (streaming) y bajo demanda para acceso posterior.
  • Posibilidad de descarga de documentos, audio o videos.
  • Llamadas a la acción a los asistentes.
  • Encuestas en línea que orienten al expositor sobre la opinión de los asistentes respecto a un tema. 
  • Calificación del evento y de los expositores.
  • Etc.

 

 

Fuente: El economista.